Es una película de ritmo súper intenso, larga, pero creo que nunca aburre, al menos a mí se me pasó volando, y todos los que estaban en las funciones de preestreno estaban en las mismas. El guión lo encontré bueno, bien redondo; si bien es cierto que en un momento se detiene un poco, después vuelve a arrancar con más fuerzas, en una sucesión de acontecimientos trágicos. Las actuaciones son formidables, acordes al tremendo reparto; de todas formas los secundarios no se desarrollan tanto como me hubiera gustado. obviamente el rol más importante para todos es Joker, que más allá de la actuación, me mató por el desarrollo del personaje: es mucho más cercano al Joker del cómic que al encarnado magistralmente por Nicholson.
Es un Joker sin nacionalidad, sin color político, sin color económico, es un hijo del caos; de acuerdo a esto, hace y deshace, va y viene, con un ritmo frenético, con unas pintas infartantes, sembrando el caos, la desidia, la tragedia. creo, sin temor a equivocarme, que este es uno de esos casos en que es un deber decirle a la gente: ¡vaya a verla, carajo!

